Por Máximo Santos Miranda*

El sector financiero, al igual que otros muchos sectores, está viviendo una profunda revolución que hará que el sector bancario del futuro sea algo muy diferente a la forma de hacer banca que existe hoy en día.

A la revolución tecnológica y a la continua mundialización de los mercados financieros, se une el hecho de que son muchos los actores totalmente ajenos al mundo bancario que están comenzando a interesarse vivamente en actividades financieras que hasta hace muy poco eran gestionadas únicamente por los bancos. Al mismo tiempo, muchas fintech se están incorporando a esta revolución en la forma de gestionar las finanzas y cuyos límites se encuentran en las trabas que marquen en su expansión y desarrollo los órganos reguladores y en la capacidad de innovación de sus creadores.

En este contexto, las entidades bancarias se encuentran en gran medida muy desconcertadas, ya que los cambios tecnológicos son vertiginosos y al mismo tiempo el número de nuevos actores que entran en el mundo financiero son muchos, ofreciendo servicios y soluciones financieras muy innovadoras.

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La digitalización del mundo financiero es imparable, pero muchas de las empresas y entidades que comienzan a operar en el mercado se quedarán por el camino y otras muchas que todavía no han irrumpido se comerán el mercado y harán desaparecer a muchas entidades financieras que aparecen hoy en día como muy consolidadas. Los bancos han reaccionado a todos estos cambios de diferentes formas y dependiendo de la estrategia que adopten en esta nueva era de digitalización, la entidad bancaria sobrevivirá, crecerá o desaparecerá por mucha tradición y peso que tenga en el mundo financiero actual.

En este proceso de reinvención y transformación del mundo bancario aparece un nuevo actor, los neobancos, entidades bancarias que comienzan a competir con los bancos tradicionales. Pero ¿Qué es exactamente un neobanco?

Los neobancos son bancos, pero a diferencia de las entidades bancarias tradicionales son completamente digitales y se diferencian de las fintech en que los neobancos cuentan con licencia bancaria con todo lo que ello conlleva.

Al ser entidades exclusivamente digitales su agilidad en ofrecer productos innovadores es mucho mayor que los que pueden ofrecer las entidades bancarias clásicas. Sin embargo, su mayor amenaza reside en su excelente conexión con las fintech, lo que les permite ofrecer nuevos e innovadores servicios a una velocidad asombrosa.

De esta forma, mientras la banca tradicional se va reconvirtiendo poco a poco en digital, los neobancos son entidades exclusivamente digitales desde su creación y, por lo tanto, tienen un papel adicional en forzar a los bancos a digitalizarse, y es que estos nuevos bancos pueden mejorar en precio la oferta de productos bancarios al tener una estructura de costes muy inferior a la que tienen los bancos “normales”.

Pero no todo son ventajas para este tipo de neobancos, su mayor reto o desafío consiste en ganarse la confianza de los clientes y que estos comprendan que se trata de entidades que están reguladas por la misma normativa que la de las entidades bancarias tradicionales y que, por tanto, se trata de entidades tan “seguras” como el resto de las entidades bancarias.

En Europa son varios los neobancos que han comenzado a operar recientemente. Los más conocidos son el alemán N26 que a través de la licencia bancaria única trabaja en 17 países de la zona euro o en el Reino Unido donde operan tres entidades como son ATOM Bank (participado por el BBVA en un 39%), Starling Bank o Monzo Bank, cuyo producto estrella son las tarjetas de débito prepagadas.

Reino Unido es el país europeo líder en la creación de este tipo de entidades y lo es porque su normativa bancaria es ágil para que esta nueva categoría de entidades pueda obtener licencias bancarias. Si bien es preciso destacar que en un primer momento este tipo de entidades contaron con una licencia bancaria restringida, lo que les imponía algunas limitaciones a la hora de poder operar y prestar servicios, hoy en día ya cuentan con una licencia bancaria normal.

En España opera bajo esta modalidad, desde el año 2016, el banco Imaginbank (filial del grupo bancario español La Caixa aunque funciona de forma totalmente independiente) y que lleva a cabo su operativa exclusivamente a través de una app descargada en el smartphone del usuario (si bien la entidad cuenta con una página web que tiene por finalidad proporcionar información básica sobre el producto y que explica cómo darse de alta como cliente).

Imaginbank tiene como público objetivo a los millennials o nativos digitales, de forma que la mayor parte de los productos que ofrecen se dirigen exclusivamente a este público joven y habituado al uso de gran variedad de apps. La entidad oferta una gama bastante amplia de servicios como pueden ser; cuentas corrientes, tarjetas de débito, préstamos al consumo, herramientas de gestión de las finanzas personales, domiciliación de recibos y pagos entre móviles y a particulares sin que sus usuarios tengan que abonar comisiones por la utilización de estos servicios. Por tanto, se trata de una oferta de servicios bancarios exclusivamente centrada en el teléfono móvil y por consiguiente alejada del modelo de banca multicanal que es el más extendido en la actualidad y en la que el usuario se gestiona sus propias finanzas de forma autónoma, eso sí, apoyado por herramientas tecnológicas “inteligentes” integradas en la aplicación y que le facilitan el seguimiento continuo de sus finanzas personales.

Sin embargo, de entre todos estos bancos el que más está dando que hablar es el banco alemán N26 (anteriormente llamado Number 26) y que comenzó siendo una fintech hasta que obtuvo licencia bancaria para operar en toda la Unión Europea, lo que hizo que se cambiara de nombre y pasara a ser un Neobanco.

La entidad, que al igual que Imaginbank funciona exclusivamente a través del teléfono móvil y ofrece a sus clientes productos tales como la cuenta corriente básica sin comisión de apertura y mantenimiento o la tarjeta Mastercard de débito que permite la retirada de efectivo gratuita en cajeros automáticos de toda Europa. Además, y dependiendo del país en el que opera, el banco N26 ofrece otros servicios como facilidades de descubierto o productos de inversión.

De todas formas, si por algo destaca N26 es por lo sencillo que resulta abrir una cuenta corriente y que la entidad publicita como un trámite que se puede completar en tan sólo 8 minutos mediante una videollamada entre el nuevo usuario y uno de sus agentes. En definitiva, se trata de facilitar al máximo al usuario las gestiones burocráticas y es que esta facilidad de uso es una de las grandes bondades que ofrecen este tipo de entidades.

También el banco británico ATOM Bank opera exclusivamente a través de una app descargada en el teléfono móvil del usuario y al igual que el resto de las entidades analizadas no cuenta con una página web con la que realizar gestiones bancarias propiamente dichas. La entidad que saltó al mercado a finales del año 2015 contaba al comienzo de este ejercicio con una cartera de activos de unos 1.200 millones de euros. La entidad comenzó a ofertar hipotecas en el mercado británico hace apenas unos meses y espera continuar ampliando el abanico de productos ofertados en los próximos meses.

El también británico Starling Bank, banco que opera exclusivamente a través de una app descargada en el teléfono móvil, presenta unas características de funcionamiento similares a las del resto de entidades analizadas.

Starling Bank ofrece productos como cuentas corrientes a empresas y particulares, así como un servicio de pagos a individuos y empresas. La entidad que recibió su licencia bancaria por parte del regulador en el mes de julio del año 2016 está integrada con las plataformas de pago de Apple Pay, Google Pay o Fitpay.

En definitiva, los neobancos son un actor más y de reciente creación en el muy cambiante sector financiero. Si bien su aparición está obligando a las entidades bancarias tradicionales a forzar la marcha en su proceso de digitalización, a día de hoy no está claro que estas entidades que operan exclusivamente a través de aplicaciones móviles vayan a ser las entidades dominantes en el futuro y es que si bien son muy entidades muy flexibles y ágiles y con estructuras de costos muy bajos, todavía tienen que saber ganarse la confianza de los clientes y este hecho hará que muchos de los neobancos recientemente creados, y que no cuentan con el aval de una entidad bancaria consolidada, desaparezcan.

Sólo los neobancos independientes o no respaldados por una gran corporación lograrán hacerse con un hueco importante en el mercado si a los bajos costes, flexibilidad y agilidad en el lanzamiento de nuevos productos le unen el hecho de hacerse con una gran reputación en el mercado. Para ganarse dicha reputación es preciso que estas nuevas entidades sean muy transparentes en su funcionamiento y escuchen adecuadamente las demandas de sus clientes y potenciales usuarios.

*Doctor en Economía y experto en temas de banca, finanzas y hacienda.

 

 Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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