Empleados de organizaciones en todo el mundo están cada vez más preocupados por sus finanzas, en el corto y largo plazo, y las presiones creadas por su inseguridad financiera están afectando su salud mental y niveles de estrés.

La satisfacción financiera ha empeorado en la mayoría de los países en los últimos tres años, revirtiendo las mejoras alcanzadas después de la crisis económica mundial del 2008. De acuerdo con una encuesta realizada por una consultora global, un número importante de empleados vive de quincena en quincena, 45% en América Latina, sin capacidad de ahorro ni de reacción ante una emergencia. De la misma manera, 36% de los trabajadores en la región dice que la cantidad de deudas que tiene impacta su calidad de vida.

Globalmente, casi dos tercios de los trabajadores creen que estarán peor en el retiro, comparado con la generación de sus padres. En economías desarrolladas, casi 30% de los trabajadores espera laborar hasta los 70 años o más. En México, 65% indica que su plan de pensión es su principal o única forma de ahorro para el retiro, y 79% responde que su seguridad financiera en la jubilación se ha convertido en un tema más importante en los últimos años. Este deterioro en el bienestar financiero está teniendo un efecto negativo en su productividad, compromiso y salud.

Claramente, un empleado próspero, saludable, feliz y conectado es más productivo. Los que se encuentran preocupados por sus finanzas tienen el doble de probabilidades de tener mala salud, comparados con los que se declaran sin problemas financieros; además, sufren niveles de estrés considerablemente mayores, presentan mayor ausentismo, y niveles significativamente menores de productividad y compromiso laboral.

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Las compañías alrededor del mundo han reconocido que la salud mental y el estrés están entre los mayores desafíos a la salud y bienestar en el lugar de trabajo. También entienden que ayudar a encontrar mejores formas de reducirlo y sus causas principales, es beneficioso no solo para ellos, sino también para el ambiente laboral y resultados de la organización. Es por esto que muchas empresas están haciendo del bienestar de sus empleados la pieza central de su estrategia de beneficios.

Los trabajadores están relativamente satisfechos con sus beneficios básicos de pensión y gastos médicos; más de la mitad indica que estos beneficios satisfacen sus necesidades. Sin embargo, menos del 50% considera que su paquete total de beneficios ofrece suficiente flexibilidad; como, por ejemplo, beneficios voluntarios y la posibilidad de pagar por una opción más o menos generosa de un beneficio en particular. Los empleados más jóvenes en general quieren mayores opciones de beneficios. Empleados con buena variedad de opciones, flexibilidad y las herramientas para ayudarlos a tomar decisiones acerca de sus beneficios tienen más del doble de probabilidades de estar satisfechos con sus beneficios, que aquellos que no las tienen.

Aunque las compañías están respondiendo con programas que ayudan al bienestar físico, emocional, financiero y social, los empleados no están muy entusiasmados con lo que han visto. En América Latina, un 84% de ellos piensa que sus organizaciones deberían tener un rol más activo en motivarlos a manejar mejor sus finanzas personales. Un tercio de las empresas en América Latina habrán implementado programas de bienestar financiero en el 2019. Entre las iniciativas más frecuentes se encuentran:

  • Ofrecer sesiones de grupo con especialistas externos para promover el bienestar financiero de corto plazo (manejo de deudas, planeación de gastos, etc.).
  • Ofrecer asesorías individuales en el manejo de problemas financieros de corto plazo, en persona o telefónicas.
  • Ofrecer herramientas para la evaluación de la situación financiera personal para ayudar a los empleados y sus dependientes a identificar los principales problemas a resolver.
  • Ofrecer tecnología de planeación personal para alcanzar objetivos y cubrir necesidades financieras de corto y largo plazo.

Si sufres de estrés por tu situación financiera, está en tus manos aprovechar los programas y herramientas que te ofrece tu empresa para ayudarte a alcanzar el bienestar financiero de corto y largo plazo. Igualmente, te aconsejo seguir tres reglas simples y prácticas que seguramente te servirán para salir de tus problemas financieros y permanecer lejos de ellos:

  1. Gasta menos de lo que ganes, en la medida de lo posible y la mayoría del tiempo.
  2. Construye un presupuesto adaptado a tu situación, incluyendo ahorro y fondo para emergencias, costos fijos y, si sobra algo, gastos discrecionales.
  3. Paga tus deudas lo más rápidamente posible.

 

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