Por Carlos Zegarra*

La digitalización, el internet de las cosas, la inteligencia artificial, las cadenas de bloques, el desarrollo de nuevos materiales y los estudios genéticos son algunas de las tecnologías que están transformando la vida de prácticamente todos los seres del planeta. La aplicación de estas tecnologías para modelos de negocio disruptivos nos lleva a las puertas de la Cuarta Revolución Industrial, un proceso que se acelerará dentro de los próximos 10 años y que generará que las fronteras entre proveedores, productores y clientes se eliminen por completo.

El nivel de cambio tecnológico que estamos presenciando genera, por decir lo menos, el prospecto inicial de un nuevo “orden industrial”, en el cual la mayoría de las compañías ya no operará más dentro de las zonas de confort de sus sectores tradicionales.

Cabe destacar que ningún sector será inmune al impacto que representa el cambio tecnológico, de acuerdo con lo señalado recientemente por PwC, a través del reporte The Future of Industries: Bringing Down the Walls. Las clasificaciones tradicionales de las industrias necesitarán ser reescritas; los límites dónde una industria inicia, dónde termina y quiénes son sus principales actores se verán afectados en un gran número de sectores.

PUBLICIDAD

Por ejemplo, los fabricantes de automóviles deberán repensar el core del negocio. Luego de más de un siglo vendiendo vehículos, estas compañías vislumbran un futuro donde generen servicios de movilidad on demand. Los consumidores pedirán automóviles para satisfacer sus necesidades inmediatas, ya sea un auto familiar para un paseo del fin de semana, o un auto pequeño para traslados durante días laborales. Adicionemos a este escenario el papel de los carros autónomos y el potencial para el modelo de car-sharing, y estaremos cerca de un futuro en el que poseer un automóvil será la excepción en vez de la regla.

Entregar valor, la estrategia

Los panoramas que describimos anteriormente muestran una necesidad que si bien ya había sido identificada hace varios años atrás, aún no se comprende cabalmente: el posicionamiento de una empresa en el mercado responde más a la capacidad de entregar valor a sus clientes que a la mera oferta de productos y servicios.

Sin embargo, hoy en día, muchas compañías no comprenden cuál es su verdadera oferta de valor. Para comprenderla, lo más sencillo es preguntarse por qué los clientes adquieren realmente sus servicios. Cuando se habla de ofrecer valor, siempre se debe de pensar en cómo satisfacer las necesidades de los clientes, en qué pueden estar buscando, y por qué están adquiriendo ese producto o servicio.

Es fundamental resaltar que las nuevas generaciones están realizando cada vez menos compras para acumular cosas físicas y más compras para obtener conveniencia y valor. Los Millennials y la Generación Z entienden que no requieren comprar una casa o un automóvil para poder vivir tranquilamente en su propio espacio o movilizarse.

Las empresas que han identificado esos cambios en el consumo y han logrado migrar desde un enfoque de entrega de productos a un modelo de entrega de valor, son aquellas que han logrado tener un crecimiento exponencial y traspasar fronteras.

Cuatro preguntas para prepararse ante el cambio

Si las compañías consideran equivocadamente que pueden permanecer en la misma industria por siempre, o al menos durante las próximas dos décadas, tienen el riesgo de perder mercado frente a otros competidores más flexibles.

Con base en lo anterior, consideramos que la empresa debe plantearse cuatro preguntas importantes que les permitirán prepararse para la transformación que experimentará su sector:

  1. ¿Ha logrado migrar hacia un enfoque basado en la entrega de valor / satisfacción de necesidades o sigue estancada en una mentalidad de entrega de productos?
  2. ¿Qué está haciendo para evitar que su negocio se vuelva un commodity?
  3. ¿Se encuentra liderando el cambio tecnológico o es una rezagada de la tecnología?
  4. ¿Tiene el sentido de urgencia necesario?

Nuestras respuestas a estas interrogantes nos permitirán delinear el roadmap que requerimos implementar. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta que el futuro nos está alcanzando y queda poco tiempo para reaccionar de la mejor forma.

*Carlos Zegarra es socio líder de Management Consulting de PwC México.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Nuestro cisma social
Por

Las coincidencias duelen socialmente: 1957, 1985 y ahora 2017, han sido terremotos que han cambiado a las generaciones y...