El sector terciario de la economía que incluye comercios, servicios y turismo y que cuenta con 4.1 millones de negocios y empresas pequeñas y medianas locales, será el primer afectado por la contingencia. Este segmento, que es responsables de la generación del 72% del empleo y 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, podría empezar a sentir serias heridas de muerte en menos de 30 días de cuarentena. 

Las razones por las que estas PyMES ponen su supervivencia en jaque en medio de esta contingencia son varias. Entre ellas, el hecho de que el margen de vida que tienen es de alrededor de un mes, dependiendo del sector y el tamaño, según un estudio de JP Morgan. La investigación indica que las que menos tardarían en dejar de tener cash -y por consiguiente, quebraría- son los restaurantes (en 16 días), los comercios de reparación de productos y servicios (18 días), el retail (19) y la construcción (20); mientras que los que más margen de tiempo tendrían son las de servicios de salud (30 días), productos de tecnología (32 días) y real estate (45 días).

Aunque aún el país no entró en fase 3 de “cuarentena total”, la baja de afluencia en los mercados, comercios y servicios de México ya es un hecho: en poco más de dos semanas en fases 1 y 2, en la Ciudad de México la medición de circulación vehicular descendió un 65 por ciento, mientras que en el Metro y Metrobús llegó a ser del 70 por ciento, en hora pico, según declaraciones de la jefa de Gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum.

Si este nuevo contexto está dañando hasta las entrañas las finanzas de las grandes corporaciones -algunas ya hablan de pérdidas de hasta el 80% de sus ganancias-, es infinitamente más preocupante e incalculable el daño que podrá hacerle a las familias detrás de estas micro y medianas empresas, ya que no podrán colocar sus productos y servicios en más tiempo del que sus márgenes le permiten. 

Por eso, hoy más que nunca la sociedad mexicana debe alinearse, tal como lo ha hecho en otros momentos como los terremotos de 2017 de manera maravillosa, mostrando su músculo solidario, nacionalista y su enorme calidez humana como pueblo.

Hoy, #ConsumeLocal debe ser un mandato que todos los ciudadanos y ciudadanas debemos tener presente para salvar -o al menos, darles aire- a las PyMES. Usar los servicios de delivery que ya tienen los mercados de barrio para hacer llegar desde frutas y verduras frescas hasta pollo, carne y productos de despensa a los hogares. Pedir a través de las plataformas de ecommerce de las medianas empresas que tengan, los productos servicios que necesitemos. Suscribirse a clubes de delivery de miel, chocolate, vinos o alimentos gourmet de productores de familias enteras en Estados del país que viven de estas producciones.  

El ex CEO de Unilever y siempre referente en temas de sustentabilidad, Paul Polman, ha calificado al coronavirus como “la prueba ácida del capitalismo” por su enorme capacidad de dejar al descubierto prácticas antiéticas por parte de las grandes empresas, como por ejemplo, obligar a empleados tomarse licencias sin goce de sueldo. “Espero que las empresas no solo hagan lo correcto ahora, sino que sea un verdadero punto de inflexión sobre cómo debería ser un negocio responsable”, señaló.

En ese sentido, es momento de girar nuestra mirada y comenzar a ver a los productores y comerciantes pequeños y medianos como una población a defender y ayudar en este momento de incertidumbre. 

De pensar en esas millones de familias que dependen de un ingreso diario que no sucederá si no aprendemos a cambiar nuestros hábitos de consumo. De tomar de la mano a esos héroes sin capa que han venido empujando durante décadas a la economía del país, brindando puestos de trabajo, derrama económica y movilidad social y que ahora necesitan de todos y todas para curarse de heridas financieras y seguir luchando en medio de esta gran tormenta. 

 

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*La autora es periodista, consultora y líder de equipos en el sector de la comunicación para el sector público, privado y el tercer sector de México, Argentina y la región. Colaboró con la comunicación de las charlas TED en México y columnista en diversos medios sobre temas de emprendimientos social.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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