Seleccionar a las personas que se unirán a la Junta Directiva o Consejo debe realizarse con sumo cuidado para asegurar un buen gobierno corporativo. Sus antecedentes personales, incluyendo su experiencia profesional y su nivel de educación, influirían en su perspectiva. Así mismo, entre los miembros del Consejo más cruciales están los expertos, cuyo nivel de experiencia varía de persona a persona y debe ser claramente reconocido para asegurar idoneidad.

Primera y principalmente, es importante aclarar del rol del director general en el Consejo. En algunos casos el director general es el presidente del Consejo. Existen pros y contras en esto. En muchos casos el fundador de la empresa es también el director general y es considerado un “experto.”

Aquellos que están a favor de que el director general se convierta en presidente del Consejo argumentan que un estudio encontró que no hay una relación causal y estadística entre el estatus independiente y el desempeño operativo. Otro estudio encontró que combinar ambas posiciones puede ser muy favorable, mientras que forzar la separación puede ser perjudicial para el resultado financiero y el desempeño operativo. Además, no se encontró nada que concluyera que un director general inclinado a lo técnico crearía una situación desfavorable como director general y presidente de Consejo.

Segundo, crear una buena composición del Consejo, que incluya expertos técnicos, requiere de consideraciones específicas. La noción de que “entre más expertos hayan mejor” es meramente un mito que no debe seguirse literalmente. Esto se debe a que cada individuo posee diferentes niveles de habilidades duras y suaves. Mientras que las habilidades fuertes son fáciles de medir, las suaves no lo son.  Es importante que el nivel de conocimiento y experiencia de los consejeros les permita participar en todas las conversaciones de manera activa.

Considera estos cuatro elementos importantes al incorporar a los expertos técnicos dentro del Consejo. Mientras que las habilidades suaves son un factor importante a considerar, existen también otros factores que afectarán el desempeño global, la comunicación y la relación interpersonal entre los miembros del Consejo, el equipo ejecutivo, y los accionistas.

  • Primero, inflexibilidad de pensamiento

Mientras más profundo es el nivel técnico de una persona, menos flexible se vuelve su pensamiento. Por ejemplo, aquellos con décadas de experiencia técnica tienden a descartar ideas frescas y no pueden pensar “fuera de la caja”.

En la rápida e impredecible economía de hoy en día, es importante permanecer tan flexible como sea posible manteniendo la experiencia técnica. De lo contrario la inflexibilidad de pensamiento puede convertirse en una desventaja.

  • Segundo, exceso de confianza en su propia experiencia

El exceso de confianza puede reconocerse de varias maneras, incluyendo el cómo manejan las ideas de los otros. También puede verse en cómo se llevan ellos mismos. Por ejemplo, ¿Qué transmiten al contestar preguntas?

Algunas personas son buenas demostrando que tienen confianza en sí mismos mientras su nivel de experiencia no está a la altura. Por otro lado, también hay personas que no son tan ambiciosas, y por lo tanto aparentan tener menos confianza, siendo que su nivel de experiencia va más allá de lo que aparenta. Es importante estar consciente de ambos tipos.

  • Tercero, exceso de competitividad en mostrar su propia experiencia

Mientras que un Consejo puede componerse por expertos técnicos con diferentes antecedentes, las juntas pueden ser un buen lugar para detectar su competitividad. ¿Tienden a dominar la Junta o escuchan atentamente y contribuyen cuando se necesita? ¿Son prepotentes o humildes? El estilo personal debe ser lo suficientemente crítico para poner cosas sobre la mesa y lo suficientemente humilde para saber cómo aprovechar las aportaciones de los demás.

  • Cuarto, estilo complicado de comunicación

Una buena comunicación soluciona la mitad del problema. Y por “buena comunicación” se refiere a más que tener buenas habilidades interpersonales y organizacionales. La experiencia técnica debe de ser comunicada en términos simples. Simplificar conceptos técnicos complejos es un arte y una habilidad muy valiosa para el Consejo. La persona adecuada puede simplificar las conversaciones. La persona equivocada puede complicarlas.

En conclusión, integrar un Consejo equilibrado no debe tomarse a la ligera. Considerando cuidadosamente estos cuatro factores, debes ser capaz de seleccionar miembros expertos que muestren flexibilidad, sin exceso de confianza, sin ser sobre-competitivos y con habilidades de comunicación concreta.

 

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