Por Fernando José Cabrera*

Es indiscutible que la familia, y en particular los padres, tienen un rol importante en el desarrollo deportivo de los menores; sin embargo, es necesario ser cuidadosos con los comportamientos que asumimos pues estos pueden ayudar o afectar la experiencia del deportista, ye sea en forma negativa o positiva.

Un estudio elaborado por MacCarthy (2008) encontró que cuando los menores perciben un involucramiento positivo de su familia en su actividad deportiva, existe una mucho mayor probabilidad de que ellos disfruten la misma.

Otro estudio elaborado por Mills, Butt, Marybnard and Harwood (2012), a través de entrevistas a entrenadores deportivos concluyó que el papel de la familia y en especial, de los padres, es de lo más destacable como factor para el desarrollo del atleta; incluso, algunos entrenadores sugirieron que existe una correlación positiva entre el apoyo familiar y la posibilidad de alcanzar un nivel profesional.

En general se busca que la familia sea un apoyo moral que permita al deportista encontrar refugio ante la adversidad y desarrollar conciencia de las habilidades adquiridas y el nivel en el que se encuentran; asimismo, es en el núcleo íntimo en el que los deportistas pueden fortalecer su espíritu competitivo y fijarse metas que comienzan como un sueño y que, tras la disciplina y el esfuerzo empeñados, en ocasiones se hacen realidad.

De los muchos casos que podemos mencionar en los recientes juegos panamericanos celebrados en Lima Peru, la peruana Alexandra Grande ganó la medalla de oro en la disciplina de karate en la modalidad kumite. Tras ser declarada vencedora fue corriendo a reconocer a los dos pilares que la apoyaron a lograr este resultado y abrazar a su entrenador al tiempo que buscó con la mirada a su mamá que bajaba muy emocionada con la bandera peruana; su hija la vio y la señora tras secarle las lágrimas la abrazó en una imagen como muchas otras de este tipo la cual quedó inmortalizada por la televisión.

A Mirka Vavrinek, esposa del suizo Roger Federer tenista rankeado en la posición 3 de la ATP, quien, junto con sus hijos, acompaña al atleta en cada torneo importante en el que participa, se le vio más nerviosa de lo habitual durante la pasada semifinal de Wimbledon contra el español Rafael Nadal. Al terminar el partido expresó en una frase en inglés lo que muchos sentían en ese momento: “Mi esposo es Superman”.

En una entrevista Roger comentó “Mi esposa a quien conozco desde los Juegos olímpicos de Sídney en el 2000, ha sido una roca en mi vida, ella ha estado junto a mí, me ha dado consistencia.” En varias ocasiones Roger ha comentado que gracias a su esposa llego a ser el número 1 del mundo. En la mayoría de los torneo en que participa Roger, Mirka viaja con el dentro de su equipo de entrenamiento al ser ella su soporte y motivación en los torneos. 

Rafael Nadal conquistó 18 Grand Slams y fue rankeado como el número uno del mundo durante 196 semanas, además ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y cuatro Copas Davis. Detrás del éxito indiscutible de este tenista, se encuentra su familia y la relación con su tío Toni quien lo entreno desde que tenía 4 años. A pesar de que ya no lo entrena, se siguen frecuentando en los torneos importantes, como lo señala el mismo Rafael “Siempre es muy bienvenido cuando Toni quiere venir. Es un placer. Como siempre, Toni me conoce probablemente mejor que nadie, también conoce mi juego. Por cierto, hablo con él muy a menudo.”

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Asimismo, Toni Nadal recientemente declaró “Cuando dejé de entrenar a Rafael me preguntaron cuáles eran los mejores momentos que había vivido entrenándole. He vivido muchos momentos buenos en Wimbledon, Roland Garros, Montecarlo. pero creo que los mejores instantes los viví cuando estaba entrenando con él dentro de la pista cada día intentando mejorar las aptitudes de mi sobrino.”

Dak Prescott, actual mariscal de campo de los Vaqueros de Dallas en la NFL, perdió a su madre, Peggy, quien falleció debido al cáncer cuando él iba en el segundo año de universidad y jugaba como mariscal de campo en la universidad de Mississippi State. Según el periódico Dallas news, Peggy espero un par de meses antes de darle las malas noticias a Dak sobre su cáncer de colon.

Dak y su familia conmemoraron cinco años del fallecimiento de su madre. En la actualidad ocasionalmente el mariscal de campo de los Vaqueros de Dallas manda mensajes de texto por las redes sociales dirigidos a su madre como una forma de mantener su memoria viva. Prescott habló sobre sus mensajes en una entrevista en octubre de 2018 para las noticias locales en Dallas: 

“Eso es simplemente lo que hago, tomar el teléfono y únicamente mandar un mensaje agradeciéndole por su sacrificio, por haber sido tan bondadosa en todo lo que me enseño. Por ser la persona que fue. Ella fue quien me ayudo a pasar por tantas cosas, tantas cosas en estos cinco años que no ha estado aquí. Y seguirá (ayudándome) en los años por venir, estoy seguro”.

Lee Westwood, jugador veterano de origen inglés está de vuelta en el top 50 del ranking mundial de golf. El pasado mes de septiembre, Westwood remplazó a su caddy profesional de muchos años por su novia Helen Storey, obteniendo su primera victoria en un open después de cuatro años. 

“Obviamente funcionó con Helen”, Lee mencionó. “Ella no sabe mucho sobre golf, pero conoce como funciona mi mente. Por lo tanto, ella me mantiene en un buen marco mental, enfocándome en las cosas adecuadas en el momento adecuado. Hay mucho más que hacer en el trabajo de un caddy que cargar los palos y ver la dirección del viento. Yo disfruto haciéndolo yo mismo. Obtener la distancia, tomar el palo de golf, es toda mi responsabilidad y estoy 100 porciento claro en mi mente sobre lo que estoy haciendo.” Ella también lo mantiene relajado. La primer semana que Storey fue su caddy cargó un bastón con mucha tierra y expresó “espero que no haya un gusano en esto” “Me hace reír” dijo Westwood. “Es una gran ventaja”.

LeBron James es uno de los mejores jugadores de baloncesto de la historia. Ha sido nombrado el jugador más valioso de la liga en cuatro ocasiones, ha ganado tres campeonatos, y recientemente superó a Michael Jordan en la lista de anotaciones de la NBA. 

James y Savannah Brinson su esposa, han estado juntos desde la preparatoria. La pareja atendió a escuelas rivales en su hogar en Akron, Ohio, y su primera cita fue en un restaurante de la cadena “Outback Steakhaouse“.

“Hemos estado juntos desde la preparatoria” remarcó James a un reportero de Hollywood en la gala de “Harlem´s Fashion Row“. “Savannah estaba conmigo entrenando en el gimnasio cuando yo no tenía absolutamente nada.”

James alabó a su mujer y dijo que no estaría en su lugar si no fuera porque la tuvo a ella a su lado. “Ella estuvo ahí conmigo cuando estaba en preparatoria, sin cámaras, sin reflectores.” él explica. “No estarías hablando conmigo ahora mismo si no fuera por ella.”

Pero no todo es color de rosa, aún y cuando el apoyo de la familia es fundamental para la estabilidad emocional del jugador, no podemos pasar por alto que abundan los padres que piensan que sus hijos van a ser unos fenómenos en su deporte y que por ende elucubran que van a ganar mucho dinero, allí se cruza una delgada línea que pasa del apoyo a la presión, derivando en una obsesión por el éxito, la fama y nuevamente el dinero, pasa de ser un hijo a un proyecto o un objetivo de los padres!

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Podría pensarse que esta presión psicológica, se da en contextos de bajo nivel socioeconómicos, pero no, también sucede en las clases medias y altas, pues a su vez es un asunto de ego.  

Lejos de la pretensión de los padres de llevar a sus hijos al estrellato muchas veces el resultado es contrario a lo esperado, la presión que se ejerce sobre el o los deportistas, condiciona su conducta y los pensamientos de éstos, provocando en muchos casos un bajo rendimiento en el desempeño de su disciplina. 

Este comportamiento de los padres o familiares no sólo se evidencia desde las gradas en las prácticas y/o juegos, también a las presiones que ejercen los padres a los entrenadores para poner en el primer plano a sus hijos, o luego del juego la actitud negativa que asume el familiar sobre el jugador cuando los resultados no fueron los esperados.  

Encontramos muchos ejemplos en el mundo del deporte que hacen alusión a esta presión negativa ejercida por los padres, verbigracia, André Agassi en el “Diario Clarín” comentaba lo siguiente: “De los 3 a los 13 años, amé cada minuto que pude jugar, y eso se lo debo a mi padre. Él tiene mucho que ver con mi éxito actual… pero en la adolescencia sentía que mi padre ponía muchas expectativas en mi (presión negativa). Nuestra relación se basaba exclusivamente en el tenis. Yo quería que fuera mi papá, no mi entrenador”.

Por otro lado, con sólo 16 años, Mirjana Lucic ganaba el título de dobles del Abierto de Australia junto a Martina Hingins y a la temporada siguiente llegaba a las semifinales de Wimbledon. Siendo una adolescente ya se perfilaba como la gran promesa del tenis croata. 

Pero así cómo llegó a ubicarse como número 33 del ranking mundial con menos de 18 años, la joven jugadora comenzó un estrepitoso declive hasta desaparecer de primera plana. ¿Que aconteció? 

Según narró la propia tenista, en una entrevista con el diario Slobodna Dalmacija, los maltratos de su padre truncaron su carrera. Y no sólo eso, también lo acusó de robarle el dinero que había ganado a tan corta edad.  

Su papá, Marinko Lucic, quien compitió en el decatlón para la ex Yugoslavia, se obsesionó con que su hija fuera la N°1 del mundo sin medir las consecuencias. La propia tenista contó que a sus 14 años recibió un duro castigo tras un torneo de juniors en Milán. “Me pegaba o me gritaba luego de cada partido, no importa si ganaba o perdía”, recordó.

Aunque muchos deportistas han sacado ejemplo positivo de sus familiares, hay quienes han sufrido presiones y maltratos, pero hay quienes de los momentos difíciles han obtenido grandes lecciones del camino que no deben tomar; como ejemplo tenemos el caso de Cristiano Ronaldo. Cristiano, aprendió desde pequeño que debía cuidar su cuerpo para conseguir la meta de ser el mejor jugador de futbol del planeta. Su padre José Dinis Aveiro sufrió de un alcoholismo que dio paso a una cirrosis que terminó con su vida. Su madre explicó en una entrevista porque “El bicho” no ha estado nunca interesado por el consumo de alguna sustancia estupefaciente…

“Mi pequeño vio con sus propios ojos la realidad de lo que la bebida y otras cosas parecidas producen en las familias si un miembro está involucrado sin remedio. Lo único que no puede parar de hacer es practicar con el balón cada día, y en ningún momento ha pensado en beber o fumar.”

El deportista luso ha sufrido mucho debido a la enfermedad de su padre, que le causó la muerte cuando Cristiano tenía tan solo 20 años. Esto aconteció en septiembre de 2005, mientras entrenaba junto al equipo portugués en la etapa previa al Mundial del 2006 que se disputaba en Alemania. El director técnico del equipo, Luis Felipe Scolari permitió al joven que marchara para ir al funeral de su padre, pero para asombro de todos, Cristiano se quedó para jugar el partido que lo enfrentaría contra Rusia. Tiempo después confesó que “Ese día quería jugar. Solo sabía que quería jugar. Quería jugar el partido en honor a mi padre. Quería marcar un gol por él. Me puse a prueba y puse a prueba a todas las personas que me quieren. Mi padre siempre me alentaba, me pedía que fuese ambicioso y se sentía orgulloso de lo que había conquistado en el fútbol”, dijo el futbolista.

En una entrevista que le hicieron en un documental sobre sus experiencias, el múltiple ganador al “mejor jugador de Europa” explicó la estrecha relación que tuvo con su progenitor, el cual fue uno de sus mayores apoyos para lograr su sueño…

“Mi padre actuaba gracioso cuando tomaba, pero lo cierto es que no pude conocerlo totalmente y de corazón. Nunca pude saber por qué no podía parar de beber, quizás se sentía frustrado con sus vivencias,” contó Cristiano. “Me hubiera gustado tener un progenitor diferente, uno que pudiera haber estado presente en cada uno de mis logros. Siempre está en mi mente cuando consigo un nuevo reto, sé que me mira desde arriba…”

Algunos familiares, tratando de ayudar al deportista, cometen errores tales como alimentar en exceso el ego del atleta, dar consejos inapropiados carentes de conocimiento, sobreproteger al deportista, poner demasiada presión en los resultados y vivir a través del atleta.

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De los ejemplos descritos, parece inobjetable el importantísimo rol que la familia y el entorno íntimo del deportista juega en su desarrollo, por lo que a todas luces es deseable que las federaciones deportivas, las ligas profesionales, los clubes, entrenadores y las autoridades del deporte, lleven a cabo programas que faciliten la inclusión familiar en los periodos de entrenamiento y preparación adecuados; así como que el círculo familiar e intimo de los deportistas, se capacite para brindar un apoyo real y efectivo que resulte en un mejor desempeño atlético. Seguramente, con estas medidas, el nivel de competencia podrá incrementarse al igual que las historias particulares de cohesión familiar que serán ejemplo que seguir para los aficionados y seguidores. 

Aunado a lo anterior, la participación positiva de la familia debe respaldarse con el asesoramiento profesional de expertos en la materia desde el punto de vista legal, psicológico, atlético, financiero, administrativo etc.. Es decir, vale la pena invertir una cantidad de dinero en estos temas con especialistas profesionales de reconocida reputación en el medio para lograr infundir la necesaria cultura del ahorro y que el dinero obtenido en las competencias les genere una cantidad adicional de intereses o capital en inversiones con instrumentos bancarios seguros y de poco riesgo; además tener la paz de poder dormir tranquilos pudiendo evitar problemas de toda índole que se puedan presentar en el futuro con las autoridades fiscales, administrativas o penales por no contar con un asesor profesional. (ahí tenemos los casos recientes de Cristiano Ronaldo y Messi con las autoridades fiscales en España y de Neymar en materia penal por una supuesta violación que recientemente fue desmentida).

 

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