“Este año sí voy a administrar mi dinero para ahorrar e invertir”, seguro esta frase la has dicho más de una vez en la plática de sobremesa con amigos, con tu pareja o con tu consciencia. Pero, seamos sinceros, esta intención (y sobre todo la reflexión), dura los mismos días que el recalentado de Navidad en el refrigerador.

He reflexionado y trabajado con diferentes personas sobre el tema, y la conclusión a la que he llegado es la siguiente: el propósito de tener finanzas personales sanas es efímero, porque no hay un plan detallado detrás de las buenas intenciones.

Adquirir cualquier buen hábito toma tiempo, disciplina y mucho esfuerzo. Con las finanzas personales es lo mismo. Existe una enorme cantidad de contenido sobre el tema, igual o más material que el de chefs haciendo maravillas con un filete de pescado, o de atletas mostrando rutinas para ponerte más fuerte que Schwarzenegger.

Sin mucho esfuerzo, podrás encontrar planes para hacer tu presupuesto, volverte millonario en siete pasos, elaborar métricas de ahorro sobre tus ingresos, etc. Sin embargo, la realidad es que resulta muy difícil encontrar Schwarzeneggers, Enriques Olveras o Warren Buffets autodidáctas caminando por las calles.

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Si realmente quieres cumplir tus propósitos de año nuevo, te recomiendo que te acerques con profesionales que te ayuden, te exijan y te guíen en el camino de adquirir un nuevo hábito.

En el caso de los deportes, dependiendo la categoría que elijas (o lo exigente que quieras ser al practicarlo) encontrarás distintos tipos de coaches. Con las finanzas personales es lo mismo, porque no hay un “one size fits all”.

Por ejemplo, si lo que quieres es correr un maratón en menos de tres horas, no sería muy inteligente ir al gym y seguir el entrenamiento del primer coach que se te acerque. Regularmente los mejores entrenadores son corredores que han logrado romper ese tiempo por un buen margen y normalmente no están en un gym esperando a que llegue gente. Están en lugares de corredores y entrenan un equipo. Una vez que lo encuentres deberías pedir referencias. No hay mejor referencia que ver los tiempos de los miembros de su equipo y cómo se comparan tus habilidades y capacidades con esos integrantes. Si estás por el mismo nivel, seguramente si cumples el entrenamiento que te dará el coach lograrás el resultado que buscas. Sin lugar a dudas, conseguirlo exigirá mucho tiempo y esfuerzo.

Lo mismo pasa con las finanzas personales. Dependiendo qué es lo que quieras hacer, deberás acercarte a diferentes “coaches”. Si tu objetivo es simplemente ahorrar, lo más probable es que tu nivel de finanzas personales sea muy básico. En ese caso lo primero que necesitas aprender es cómo armar un presupuesto.

A continuación te comparto un esquema que podrías utilizar:

Si ya tienes una cantidad ahorrada superior a los 50 mil pesos, seguramente tu objetivo será invertir ese ahorro y generar rendimientos, para esto necesitas otro tipo de coach.

Realizar inversiones podría sonar sencillo para algunos, sin embargo, es muy fácil perderte en el mar de posibilidades y caer en una fatiga mental que te llevará a elegir alguna de las siguientes opciones: decides dejar tu dinero donde estaba (donde ahorrabas que no te da rendimiento) o bien, buscas el dinero fácil. Las dos te llevarán a resultados negativos. Si tu inversión no te genera rendimiento está perdiendo valor en el tiempo. Si buscas el dinero fácil es muy probable que acabes en ceros (dinero fácil = promesa de recibir grandes rendimientos sin hacer nada, con muy bajo riesgo y, lo más importante, sin que entiendas bien que estás haciendo).

Así como correr un maratón requiere un entrenamiento arduo para adaptar tu cuerpo al desempeño deseado, con las inversiones ocurre lo mismo. Se requiere esfuerzo, dedicación e interés para conocer cómo operan los diferentes tipos de activos en los que puedes invertir.

Parte de ese esfuerzo implica crear una red de contactos y brinda la posibilidad de participar en instrumentos cada vez más sofisticados (con acceso restringido a inversionistas novatos).

Una vez que tengas tu presupuesto, hayas logrado generar ahorro y tengas un excedente disponible llegó el momento de invertirlo. En ese momento te sugiero que te documentes y elijas la opción que se adapte más a tus propósitos.

Ya sean CETES o Certificados de la Tesorería de la Federación, que son un instrumento de deuda gubernamental; CDs o Certificados de depósito, que se pueden conseguir en los bancos; crowdfunding de deuda bajo el modelo de peer-to-peer lending; acciones en directo o hasta criptomonedas, debes tener claro que existe una gran diversidad de instrumentos de inversión que tienen distintos plazos y riesgos.

Aquí enlisto algunos:

Recuerda, lo más importante es que entiendas perfectamente cómo funcionan. Con esto me refiero a que sepas cómo, cuándo y por qué invertir en ese activo, así como qué rendimiento te traerá y cuáles son los riesgos que afectarían el desempeño de ese activo.

Con el afán de proporcionar información práctica y que despierte tu interés en el tema, te dejo los cinco puntos a seguir para cumplir tu propósito de tener finanzas personales sanas en el 2018:

  1. No olvides que todo buen hábito toma tiempo, disciplina y esfuerzo.
  2. Busca un coach financiero para que te indique cómo iniciar.
  3. Aprende a ahorrar a través de un presupuesto.
  4. Aplica la regla de 70-30 para llevar un control de tu dinero.
  5. Invierte tus ahorros para comenzar a generar rendimientos.

 

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