Para mejorar los niveles de paz en México debemos aprender de las mejores prácticas en el país, como la adecuada implementación de la reforma de justicia en Baja California y el nuevo modelo de policía en Nuevo León, experiencias que vale la pena conocer.

 

Por Patricia de Obeso

Hablar de paz es complejo y suena trillado; sin embargo, en los últimos años se ha vuelto popular en el discurso público. Todos la anhelamos, pero si nos preguntan qué es, cada quien contestaría algo distinto.

En México, cuando se habla de paz, se habla de violencia. Para entender qué es y cómo lograrla debemos definirla en dos sentidos: “paz negativa” y “paz positiva”. La primera se refiere a la ausencia de violencia y se mide a través de las cifras de delitos que todos conocemos. La segunda se refiere a las libertades, condiciones y oportunidades que hacen que una sociedad sea más igualitaria, aunque su medición no es tan simple.

Desde 2013, el Instituto para la Economía y la Paz, un think tank independiente, publica el Índice de Paz México. Este reporte pretende ser una herramienta a través de la cual los ciudadanos, gobiernos e interesados tengan un panorama más claro de la paz y violencia en México.

Al ubicar en un ranking a países, estados y municipios, la noticia de primera plana es inevitable: quién lo hizo mejor y quién peor y de quién es la culpa. Sin embargo, para entender por qué algunos estados están mejor que otros, y cómo le han hecho para llegar ahí, se requiere de un análisis más profundo.

En los últimos dos años, los estados con mayor avance en los niveles de paz, aunque no necesariamente los primeros en la tabla, son:

  • Baja California, de un deterioro del 26% entre 2003 y 2012, a una mejora del 9% en los últimos dos años.
  • Nuevo León, que si bien no se ha recuperado a niveles previos a la guerra contra el narcotráfico, mejoró un 33%.
  • Oaxaca y Chiapas, con un avance del 22 y 14%, respectivamente.

Estos avances deben leerse también en términos de paz positiva, que se refiere al potencial que tiene un estado para sobreponerse a la violencia y alcanzar una paz sustentable en el mediano o largo plazo. Baja California y Nuevo León tienen un potencial mayor en paz positiva que lo que se refleja en sus resultados en el índice, mientras que Oaxaca y Chiapas tienen un gran déficit, principalmente en tasas de pobreza y educación, lo cual podría revertir el avance observado.

Si queremos mejorar los niveles de paz en México, debemos aprender de las mejores prácticas en el país. Por ejemplo, la adecuada implementación de la reforma de justicia en Baja California y el nuevo modelo de policía en Nuevo León, llamado Fuerza Civil, son experiencias que vale la pena conocer.

Los problemas con mayor falta de paz en el país son:

  1. Altos niveles de corrupción.
  2. Eficacia del gobierno.
  3. Participación ciudadana.

Cuando hablemos de este fenómeno en México hagámoslo con datos en la mano y copiemos las propuestas que han sacado a otros adelante.


Patricia de Obeso es representante del Instituto para la Economía y la Paz en México. Durante el último año ha recorrido el país presentando datos duros sobre la paz en México.

 

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Facebook: Global Peace Index

Página web: Vision of Humanity

 

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