Por Francisco Ordoñez Mejía*

En México existen 71.3 millones de usuarios activos que se conectan regularmente a Internet para realizar diversas actividades como obtener información inmediata (96.9%), buscar entretenimiento (91.4%), comunicarse (90%) y acceder a diversas redes sociales (76.6%), de acuerdo con Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2017.

A la par de la penetración del Internet, el número de usuarios de telefonía celular ha crecido y en 2017 ascendió a 81 millones, es decir, 72.2% de la población mayor de seis años, de los cuales ocho de cada diez tienen la posibilidad de conectarse a Internet desde un celular inteligente (smartphone).

A pesar de la masificación del acceso a Internet por diferentes vías como computadoras y teléfonos inteligentes, un rubro que aún está en una etapa incipiente de su desarrollo y posee grandes áreas de oportunidad es el acceso a la banca electrónica a través de sus dos modalidades:

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  1. Banca por Internet. Comprende aquellas herramientas que ofrece una institución financiera para que sus clientes realicen operaciones bancarias en el espacio virtual o en línea, utilizando una conexión a la red de Internet. Para acceder a este servicio, se puede hacer uso de la computadora, una tableta electrónica (tablet) o un smartphone. De 2011 a 2016, la tasa anual de crecimiento en México compuesto por los usuarios que realizan transferencias a través de Internet es de 14.1%.
  1. Banca por celular. Se refiere al servicio para realizar transferencias de una cuenta a otra en el mismo banco e incluso entre diferentes instituciones financieras, que permite efectuar pagos de créditos y tarjetas del mismo banco o a cualquier otro, así como pagos de servicios o domiciliarlos, consultar estados de cuenta y también realizar aclaraciones . En su mayoría están conformadas por cuentas como Transfer, donde el contrato de la cuenta se encuentra asociado a número de teléfono celular. Según datos del Fondo Monetario Internacional en México durante 2015 existían 802 cuentas móviles por cada 10,000 adultos, mientras que en países como Ruanda, Kenia y Tanzania el número se elevó por encima de las 11,000 cuentas por el mismo número de habitantes. Cabe destacar que desde finales de 2011 hasta finales de 2016 los contratos que utilizan banca móvil se incrementaron en un 134%.

En México el 16% de los usuarios de smartphones utilizaron su equipo para instalar aplicaciones de acceso a servicios de banca móvil. En general, el uso es limitado entre los usuarios del sector financiero formal, considerando que de 2012 a 2015 creció la utilización del servicio de banca móvil en 3.5% pasando de 6% a 9.5% en el periodo de tres años.

Sin duda la adopción de nuevas tecnologías facilita la vida cotidiana, las diferentes innovaciones nos han permitido avanzar como sociedad y el sector financiero ha sido participe de dicho desarrollo, desde la creación de los bancos que facilitaron el proceso del flujo del dinero a través de la implementación de herramientas prácticas como la emisión de cheques, tarjetas de crédito, banca por teléfono, afores, portafolios de inversión, entre otros.

Desde hace más de una década se ha seguido una dinámica de evolución constante y se ha construido el camino para la banca digital en México. De esta manera se simplifica el proceso de realizar operaciones financieras y da como resultado una herramienta muy útil para el control de las finanzas personales.

¿Cómo potenciar su uso y acceso a los beneficios?

No basta con establecer la infraestructura, se requiere de acciones que fomenten su uso. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2015 los usuarios del sistema financiero formal no contratan los servicios de banca por Internet debido a las siguientes razones: 31.2% no lo necesita; 10.6% tiene desconfianza del servicio; 15.4 % no sabe dónde contratarla; y 11.8% piensa que es complicado usarlo.

Así se requiere extender la difusión de beneficios y ampliar el conocimiento en los usuarios de las herramientas disponibles en el mercado. Establecer que la educación debe ir de la mano con la oferta de productos y servicios digitales que permitan facilitar e incrementar responsablemente la inclusión financiera. De igual manera y con el mismo nivel de importancia, se debe implementar una regulación adecuada para potenciar la oferta, el acceso y uso de servicios financieros digitales.

¿Utilizas servicios financieros digitales? Considera los siguientes puntos.

  • Toma el control de tu dinero desde donde quiera que estés. Tal vez el mayor valor agregado que ofrece la banca electrónica es la comodidad y la seguridad que ofrece, evita traslados y filas a las sucursales bancarias, mantén el control de tus finanzas 24 horas al día.
  • Potencia tu ahorro. Las diversas aplicaciones especializadas para teléfono celular y computadoras permiten de manera sencilla y ágil hacer transferencias de tus cuentas y destinarlas al ahorro a corto, mediano y largo plazo, incluso algunas herramientas permiten hacer aportaciones voluntarias a tu Afore de manera directa.
  • Considera costos y comisiones. La Condusef menciona las siguientes comisiones como las más comunes: Cuota mensual, Reposición de dispositivo electrónico de seguridad, Emisiones de pagos en el mismo día (SPEI)

*Coordinador de Investigación y Evaluación de Educación Financiera de Citibanamex.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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