Por primera vez en su historia, el gabinete del futuro presidente de México será paritario: de 17 carteras ocho serán ocupadas por mujeres en temas cruciales para el desarrollo del país, tales como energía, trabajo, desarrollo social, función pública y la Secretaría de Gobernación. De igual forma, destaca que en la Cámara de Diputados 48% de las curules serán ocupadas por mujeres y en el Senado 49%. Con ello, México se colocará entre los primeros cuatro países en el mundo en tener parlamentos paritarios. A nivel de las legislaturas estatales veremos la misma tendencia pues la mayoría también habrán alcanzado una representación paritaria. Y la Ciudad de México será gobernada por una mujer.

Estos números son producto de una larga lucha para que las mujeres tuvieran acceso a la representación política. Reflejan en buena medida las diversas reformas electorales que atendieron tal exigencia, desde la reforma de 2003, cuando se introdujo por primera vez en la ley electoral la cuota de género, hasta la reforma de 2014, cuando se elevó a rango constitucional la paridad de género en la postulación de candidaturas.

Sin duda se trata de balance positivo en términos de presencia de mujeres en cargos de elección popular y al frente de secretarías claves para el desarrollo del país. ¿Este contexto redundará en políticas públicas efectivas para atenuar la desigualdad de género en México? ¿Cuál será el papel de las mujeres en la llamada cuarta transformación?

Como candidato presidencial, Andrés Manuel reconoció que las mujeres son víctimas de mayores discriminaciones y desigualdades, en términos sociales y económicos. Desde meses antes de la elección, López Obrador se comprometió a la integración paritaria de su gabinete, tal como lo hizo en su momento como Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Durante la campaña, su equipo más cercano mencionó las acciones que realizará el futuro gobierno a favor de las mujeres, algunas de las cuales tienen que ver con mejorar el acceso a la justicia, disminuir la brecha salarial, fortalecer programas de emprendimiento, promover programas de profesionalización para funcionarias y empresarias, elevar el número de mujeres como tomadoras de decisiones, entre otras medidas. Así también destaca el discurso de Beatriz Gutiérrez Müller, en un mitin realizado en Veracruz, el 17 de mayo de 2018, en el que expresó su solidaridad con las mujeres y propuso poner fin a la idea de la primera dama: “en México no queremos que haya mujeres de primera ni de segunda”.

En el “Proyecto de Nación 2018-2024” de Morena se mencionan algunas medidas a favor de las mujeres, y poco antes del día de la elección, Morena lanzó un documento llamado “Femsplaining: Hablemos nosotras”, un manual de 28 páginas donde se esbozan a grandes rasgos los problemas que enfrentan las mujeres en México.

Los datos anteriores dan apenas una idea general de lo que podríamos esperar del futuro gobierno federal en el tema de género. Y aun cuando faltan poco más de cuatro meses para que entre en funciones la nueva administración, lo cierto es que el tema no ha tenido la misma contundencia en la agenda de López Obrador como el energético o el de adultos mayores y jóvenes.

Queda pendiente conocer con enorme detalle las políticas públicas que emprenderá el próximo gobierno para avanzar en la igualdad de género, de las soluciones que implementará en el corto y mediano plazo y por qué sus acciones serán efectivas para enfrentar, por ejemplo, los 7.5 feminicidios que en promedio se registran diariamente en México, según ONU Mujeres.

 

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