Desde hace más de 50 años, Vail ha sido uno de los destinos elegidos por aficionados a los deportes de invierno. Ahora se renueva para posicionarse como una de las capitales turísticas de Estados Unidos.

Por Karin Prats

Ubicada en las Montañas Rocallosas, en el estado de Colorado, la montaña de Vail es sinónimo de gélido glamour mezclado con vanguardia. Con un acogedor aire europeo en sus encantadoras villas al pie de la montaña y pistas perfectamente cuidadas con nieve para todos los niveles, este resort de esquí se reinventa constantemente para mantener su título como uno de los preferidos tanto por turistas como por atletas en verano e invierno.

Si algo ha caracterizado a este edén nevado es su espíritu de renovación. A lo largo de su historia no se ha conformado con sus logros, sino que conserva un hambre por mejorar y seguir siendo un referente en la industria. Tan sólo en los últimos diez años se han invertido 2,000 millones de dólares (mdd) en modificaciones para volver a enamorar a sus leales visitantes y atraer nuevos huéspedes. En esta entrega presentamos algunas.

 

Renovado aire glacial

Una de sus novedades más destacadas es la apertura de la Góndola núm. 1. Ésta se ubica en el lugar que ocupaba la original con la que se fundó el resort. Ahora presume de la tecnología más elevada de su clase: asientos con calefacción, wi-fi y la capacidad de movilizar hasta diez  pasajeros en siete minutos y medio desde la base de la montaña hasta poco más de la mitad de ésta; en
esa sección —conocida como Mid-Vail— se encuentran las mejores atracciones.

The 10th es el nombre del recientemente inaugurado restaurante que se encuentra en ese sitio. Su nombre es un tributo a los fundadores del resort, veteranos que pertenecían a la décima división de la montaña. A él se puede ingresar a través de la nueva góndola o esquiando, pues se conecta con tres pistas. Siguiendo la tradición, el edificio está hecho enteramente de madera con enormes ventanales que dejan ver las nevadas colinas de la montaña Gore Range.

Foto: Cortesía Vail turismo

Suntuosisdad acogedora

En Vail no sólo ha cambiado el paisaje y la arquitectura, sino también los visitantes. Hoy en día los huéspedes internacionales
prefieren viajes más cortos, ya que el valor de su tiempo es mayor. Por eso varios hoteles han reestructurado su oferta dando prioridad a la atención y personalización de los viajeros. Aquí nuestra selección:

The Lodge. El hotel icono. Fue el primero en abrir con el tradicional estilo de un chalet alpino y la escuela pionera de esquí de la región, que se inauguró con tan sólo cuatro alumnos. Cinco décadas después reabre sus puertas para la temporada invernal con una renovación completa que le ha supuesto alrededor de 500 mdd. Resurge con habitaciones, corredores, ballrooms, spa y bar nuevo; todo conservando la elegancia rústica que lo caracteriza.

The Arrabelle. Apenas abierto en enero de 2008, este hotel de 36 habitaciones es sinónimo de lujo. Con una decoración inspirada en la arquitectura tradicional de Salzburgo, Praga e Innsbruck, este complejo se instauró en la villa de Lionshead, donde se encontraba anteriormente el edificio de la primera góndola. Con tarifas a partir de los 850 dólares por noche.

Four Seasons. Un impactante exterior de piedra y sofisticados interiores de madera conforman este hotel y residencias inaugurado en 2010. Se encuentra en la villa de Lionshead, junto a la aerosilla Vista Bahn. El lugar se distingue por su servicio personalizado. Un claro ejemplo es el Ski Concierge, que se encarga de hacer tu estancia en las colinas nevadas más sencilla: desde unas botas tibias hasta un equipo de renta a la medida.

 

Siguientes artículos

México-Venezuela: 7 chefs celebran a Kaah Siis
Por

El restaurante Kaah Siis celebra su segundo aniversario y lo hace invitando a cocinar a los mejores chefs de México y Ve...