Martí Batres se incorporará como secretario de gobierno de la Ciudad de México para tratar de revertir, en la segunda etapa del mandato de Claudia Sheinbaum, el descalabro que tuvo Morena en las pasadas elecciones de junio.

La pérdida de 9 alcaldías hizo que la mandataria capitalina anunciara este día un golpe de timón en su administración y pusiera a un hombre que cuenta con la confianza del presidente Andrés Manuel López Obrador y que conoce los innumerables problemas que aquejan a la Ciudad de México.

Desde el 7 de junio, un día después de los comicios electorales en la capital de la República, el presidente López Obrador reprochó que el gobierno local se haya distanciado de la gente y que haya olvidado el contacto con los que menos tienen.

“Creo que se tiene que trabajar más con la gente aquí en la Ciudad de México, porque sí es un contraste, se gana en Tamaulipas, ya no hablemos de Baja California, Sinaloa, Sonora, en todos lados”, lanzó el presidente un día después de los comicios.

El mandatario federal consideró que su triunfo en la capital del país en el año 2000, en la elección de jefe de Gobierno, se debió principalmente a que su trabajo se orientó a las clases más pobres de la Ciudad, por lo que ahora, se debe priorizar la misma atención.

El desplome de un tramo de la Línea 12 del Metro, que dejó 26 muertos, también jugó un papel central en los resultados electorales, acción que el gobierno federal atribuyó a una campaña sucia de la derecha contra la Cuarta Transformación.

Es aquí donde Batres entra en la ecuación de la estrategia de Sheinbaum y López Obrador para recuperar la simpatía de los capitalinos.

Batres comenzará a operar la Secretaría de Gobierno capitalino el próximo jueves.

En su discurso, el funcionario ofreció trabajar de la mano con los partidos de oposición y de gobierno para garantizar que la Ciudad de México siga siendo progresista y capital de conquistas sociales, al tiempo que promoverá la participación activa de sus ciudadanos en la decisiones del gobierno.

Lee: Martí Batres ofrece diálogo con todas las clases sociales en la CDMX

El operador de abajo

En mayo de 2003, el aún senador por la Ciudad de México fue nombrado como subsecretario de Gobierno en la administración del propio López Obrador.

Fue un personaje activo en la campaña presidencial de 2006 y fungió como presidente del PRD capitalino, donde pudo lograr que la izquierda se hiciera del control de 14 de 16 delegaciones, la mayoría en la Asamblea Legislativa y la jefatura de Gobierno para Marcelo Ebrard.

En el gobierno de Ebrard, Batres fungió como secretario de Desarrollo Social, donde impulso diversos programas dirigidos a la población vulnerable capitalina.

Por ejemplo, en su gestión impulsó la entrega de uniformes escolares gratuitos, implementó los programas de mejoramiento barrial, de comedores comunitarios gratuitos, seguro contra la violencia familiar y mesas de atención social territorial.

También impulsó el programa Creación Joven para financiar proyectos culturales y empresariales.

La consolidación de Morena

En 2012, cuando el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) transitó de ser una organización civil a un partido político a convocatoria de López Obrador, fue Martí Batres quien encabezó la primera dirigencia nacional acompañado de Bertha Luján, como secretaria general, otra incondicional del ahora presidente de la República.

Durante las elecciones de 2015, las primeras en las que participó Morena como partido político, el proceso interno de elección de candidaturas no tuvo mayores sobresaltos y en la capital pudo consolidar al partido como el bastión más importante del movimiento obradorista, en detrimento del PRD.

Ese año, por ejemplo, Morena ganó cinco delegaciones al PRD y se hizo con el control de Cuauhtémoc, Azcapotzalco, Tlalpan, Tláhuac y Xochimilco.

Además, arrebató al PRD 18 diputaciones en la Asamblea Legislativa por el principio de mayoría relativa.

Planta cara a Monreal

Aunque en su trayectoria como operador territorial de Morena en la Ciudad de México tiene un éxito relativo, Martí Batres no ha estado exento de la controversia.

Quizá el caso más importante sea sus continuos desencuentros con Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación del Senado, y quien fue rival de Sheinbaum al gobierno de la Ciudad de México en 2018.

La disputa por el control de la presidencia de la Cámara alta enfrascó a ambos legisladores en constantes señalamientos sobre su idoneidad para encabezar los esfuerzos del Senado.

“Durante meses el senador Ricardo Monreal me persiguió y me combatió para sacarme de la Mesa Directiva. ¿Qué logró? Exhibirse como un político faccioso incapaz de encabezar un amplio movimiento. El riesgo es que regresemos a las épocas del cacicazgo y el poder de un sólo individuo”, acusó Batres.

Cabe señalar, que dentro de los círculos morenistas, Ricardo Monreal es señalado por operar contra Morena en las pasadas elecciones y de estar detrás de la derrota del partido del presidente en la alcaldía Cuauhtémoc, donde se ubica el centro de la Ciudad.

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