La economía mundial y la de México resistirán mejor de lo previsto en 2023. Con base en esa conclusión, el Fondo Monetario Internacional mejoró sus perspectivas de crecimiento para ambas.

Dos factores fueron centrales en ese cambio de perspectiva. Por un lado, el levantamiento de la política de Covid cero en China y, por otro, el alejamiento del espectro de una recesión en la zona euro.

En nuestro país, el FMI elevó de 1.2 a 1.7 por ciento la expectativa de crecimiento económico, principalmente por un consumo interno resiliente, una condición que se ha manifestado en otros indicadores económicos.

Por ejemplo, según las cifras desestacionalizadas de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) en diciembre la tasa de desempleo se ubicó en 3.01 por ciento. Este es su nivel más bajo para un mismo mes desde el 2005, año de inicio de los registros del INEGI.

El año pasado cerró con 1.65 millones de personas desocupadas, 427 mil 271 menos de las que había al cierre del 2021. Y no solo hubo menos desocupados: hay un millón más de personas ocupadas. 

Esta resiliencia del mercado laboral se extenderá por lo menos en los primeros meses de este año, lo que dará un respiro y confianza a la ciudadanía, lo cual también se refleja en la posibilidad de incrementar los niveles de consumo.

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La ANTAD estima un crecimiento en ventas del 5.2 por ciento a tiendas comparables, aquellas con más de un año en operación, además de que el aumento real de las ventas durante el 2022 fue del 2.6 por ciento.

La resiliencia financiera ha permitido a personas y empresas afrontar episodios que afectaron sus ingresos, y en los que ahora es tangible cierta recuperación. Los efectos de la pandemia en la pérdida de empleos o los gastos imprevistos por problemas de salud se perciben superados. Ello fortalece las perspectivas de desarrollo.

Desde la ciudadanía se observa un aprendizaje creciente de medidas para minimizar el impacto de contratiempos sobre la salud financiera: el ahorro, el control de endeudamiento, disponer de recursos para emergencias y una buena educación financiera. Al estrés financiero que la Condusef y el Consejo Ciudadano de la CDMX han señalado como una respuesta psicosocial ante la convergencia de problemas de ingreso y flujo la población y los líderes económicos han respondido con dinámica resiliencia.

Reformular las situaciones de manera positiva, ser flexibles y estar abiertos a nuevas opciones, enfocarse en objetivos claros, enfrentar el cambio de forma estructurada y ser proactivos, han sido características de los actores resilientes.

En la macroeconomía también hay evidencias de resiliencia: la fortaleza del peso frente al dólar, la recuperación del empleo o el aumento en ventas.

Signos de confianza y estabilidad aun insuficientes pero esperanzadores.

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Contacto:

Salvador Guerrero Chiprés es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

TW: @guerrerochipres

www.consejociudadanomx.org

Twitter: @elconsejomx

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