Por Susan Adams

“Ruega por tu vida, en español”, exige Duo, una lechuza verde regordeta. El meme viral que circula en Twitter está protagonizado por la mascota de Duolingo, la aplicación de aprendizaje de idiomas enormemente popular, descargada por más de 300 millones de personas en todo el mundo. Si bien el meme es una broma, la aplicación real es bastante insistente.

Si faltas a tu lección diaria de español, se generará una alerta en tu teléfono móvil al mismo tiempo que usaste la aplicación el día anterior. Duo aparece en tu pantalla como un emoji, que te molesta para que continúes con tus ejercicios.

Millones obedecen las órdenes de Duo. Creado hace siete años por el ‘genio’ de la computación, el guatemalteco, Luis von Ahn, de 40 años; Duolingo ha enganchado a todos, desde Bill Gates, Khloe Kardashian y Jack Dorsey, a los refugiados sirios en Turquía.

“El momento en que me sentí más orgulloso fue cuando me di cuenta de que, ¡wow!, el hombre más rico del mundo usa el mismo sistema que las personas más bajas en la escala económica”, dice von Ahn. “Eso es para mí realmente especial y bastante grande”.

Duolingo tiene aún mucho más espacio para crecer. Más de 2 mil millones de personas en todo el mundo están estudiando un idioma extranjero, y cada vez, más lo hacen en línea. El aprendizaje digital de idiomas genera 6 mil millones de dólares (mdd) en ingresos, y se proyecta que ese número aumente a 8,700 mdd para 2025. Pero es un mercado altamente fragmentado con docenas de jugadores repartidos por todo el mundo y suplicando por un mercado dominante.

Ciertamente, Von Ahn sabe cómo ejecutar a gran escala. Cuando era un estudiante de 21 años, le dio al mundo, el sistema CAPTCHA, conocido por miles de millones de usuarios de Internet, como esas molestas letras onduladas que debes transcribir para demostrar que no eres un bot. Más tarde vendió dos inventos a Google, obteniendo más de 20 mdd.

Derrochó en un Lamborghini y un Tesla modelo S, pero lleva una vida modesta, en su casa de seis habitaciones que compró con su exesposa en la colonia de Point Breeze en Pittsburgh, cerca de las oficinas de Duolingo. “Podría haber ido a Guatemala para vivir en una villa, pero no quería”, dice. En cambio, se ha lanzado a construir la aplicación de educación más descargada del mundo.

El catálogo de idiomas más completo del mercado

Duolingo ya ofrece más idiomas que sus competidores, 36, en el último recuento. Incluyen lenguas poco habladas como el hawaiano, el navajo y el gaélico; y un lenguaje ficticio: el alto valyrio, de la exitosa serie de HBO, Game of Thrones (1,2 millones de usuarios lo están estudiando). En Wikipedia, Duolingo recluta voluntarios para ayudar a crear sus cursos.

Siete años después de su lanzamiento, cuenta con casi 30 millones de usuarios activos mensuales, según sus propias cifras. Los capitalistas de riesgo han bombeado 108 mdd, aumentando la valuación de Duolingo a 700 mdd en 2017; 150 millones más que la capitalización de mercado de Rosetta Stone, su rival de 27 años, que cotiza en bolsa.

Además de la enseñanza de más idiomas (Rosetta Stone ofrece 25), Duolingo atrae a los usuarios porque su versión básica con publicidad es gratuita, en comparación con los 120 dólares (anuales) que Rosetta Stone cobra a sus 500,000 suscriptores. Otro competidor, Babbel, con sede en Berlín, afirma que sus ingresos de 115 mdd provienen de su tarifa de suscripción de 85 dólares al año, que cobra a sus más de un millón de suscriptores.

Solo el 1.75% de los usuarios de Duolingo pagan por su versión sin publicidad ( de 84 dólares por año), pero como su base es tan enorme, los ingresos alcanzaron los 36 mdd el año pasado. Von Ahn dice que ascenderá a 86 mdd en 2019 y 160 mdd, extras, en 2020, a medida que más usuarios se registren y paguen por la aplicación premium, que los atraerá con nuevas funciones. El recuento de empleados aumentará de 170 a 200 al final del año.

La sede de Duolingo, es una tienda de muebles reformados en East Liberty, una colonia no muy lejos de la oficina en Pittsburgh de Google, se expandirá a un segundo piso. La compañía no es rentable, pero Von Ahn dice que este año tendrá flujos de efectivo positivo. Él está planeando una salida a bolsa para el 2021.

A Von Ahn le gusta decir que el dinero que pierde al regalar la aplicación es equivalente al costo de los presupuestos de marketing inflados de sus rivales. También se jacta de que los usuarios tienen menos probabilidades de abandonar Duolingo que de rescatar las aplicaciones de idiomas de la competencia. “Nuestra retención es comparable a los juegos”, dice.

La comparación es apta. Duolingo atrapa a los usuarios con trucos de gamificación como puntos, cofres del tesoro y “marcas” para su uso continuo. Las lecciones de tres minutos de la aplicación están diseñadas con una interfaz simple. En un ejercicio típico, la frase “Yo como pan” aparece sobre siete palabras burbujeantes. Arrastre las palabras a una línea, presione “verificar” y el enunciado “Usted está en lo correcto”, aparece en la parte inferior de la pantalla con un tono de llamada satisfactorio. Los fanáticos publican en Twitter frases divertidas generadas por el software, como “Vendo a mi suegra por un euro”.

Duolingo ha recibido mala prensa de escritores que prueban la aplicación y no aprenden mucho. Pero Von Ahn solo promete lograr que los usuarios alcancen un nivel entre principiante-avanzado e intermedio-temprano. “Una parte importante de nuestros usuarios lo utilizan porque es divertido y no es una pérdida total de tiempo”, dice.

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Él ha estado registrando de 15 a 20 minutos de francés todos los días desde noviembre, y cuando se le pide que describa lo que hizo el fin de semana anterior, dice: “Je fais du sport. Je suis mange avec mes amis. Je suis boire du biere en un bar”, destrozando su conjugación. (Traducción aproximada: juego deportes, me como con mis amigos, y estoy tomando cerveza en un bar).

Bob Meese, de 42 años, director de ingresos de de Duolingo, ha estado estudiando español en la app durante más de seis meses. En respuesta a la pregunta, “¿Hablas español?” Se congela, luego dice: “¿Podrías repetir eso?”

Von Ahn aprendió inglés a la antigua usanza en el American School en la ciudad de Guatemala. Su madre, una doctora que lo tuvo a los 42 años y no estaba casada, lo crió sola (su apellido proviene de la familia alemana de su padre). Sobresalió en matemáticas, y cuando tenía 12 años quería ser profesor.

Fue a Estados Unidos a hacer la universidad y un posgrado, obteniendo una licenciatura en matemáticas en Duke y un Ph.D. en ciencias de la computación en Carnegie Mellon (CMU), Pennsylvania, donde estudió con Manuel Blum, ganador del Premio Turing en 1995, conocido como el Premio Nobel de Computación.

Juntos crearon CAPTCHA, un proyecto académico que dieron de forma gratuita. Mientras, aún era un estudiante, Von Ahn construyó una herramienta que usaba el crowdsourcing (colaboración abierta distribuida) para identificar archivos de imágenes. Lo vendió a Google en 2004 por una suma no revelada. “Realmente no tenía que preocuparme por el dinero después de eso”, dice.

Poco después de obtener su Ph.D. en 2005, recibió una llamada inesperada. Bill Gates quería que encabezara un equipo en el laboratorio de investigación de Microsoft. Gates lo mantuvo en el teléfono durante una hora y media, pero Von Ahn lo rechazó.

En su lugar, tomó un trabajo como profesor de informática en CMU. Tres semanas después, la Fundación MacArthur le otorgó una subvención de 500,000 dólares por su trabajo, pionero en seguridad informática y crowdsourcing. Utilizó los fondos para crear una segunda versión de CAPTCHA llamada reCAPTCHA. Las palabras onduladas que mostraba se habían extraído de libros y periódicos antiguos que los escáneres no podían leer.

Al escribir las palabras, miles de millones de personas regalaron la mano de obra gratuita necesaria para digitalizar grandes cantidades de texto. En 2009, Google compró reCAPTCHA por más de 25 mdd (Von Ahn era dueño de más del 50%), y pasó los siguientes dos años como empleado de Google con licencia de CMU.

“Una parte importante de nuestros usuarios lo utilizan porque es divertido y no es una pérdida total de tiempo”.

-Luis Von Ahn-

2011, de vuelta en CMU, él y Severin Hacker, un estudiante nacido en Suiza, se centraron en una idea que ambos habían estado cocinando, mientras Von Ahn estaba en Google; una herramienta gratuita de aprendizaje digital de idiomas. Von Ahn y Hacker llamaron a su empresa, Duolingo, porque querían que cumpliera dos funciones. Enseñaría idiomas a los usuarios de forma gratuita, y también se basaría en esos mismos usuarios para hacer traducciones.

Primero, Duolingo encontraría clientes que necesitaban textos traducidos. Luego, una multitud de usuarios que estaban estudiando inglés en Duolingo traducirían los pasajes en inglés a su idioma nativo. Si suficientes usuarios trabajaban en los mismos pasajes, las traducciones saldrían bien.

Recaudar dinero fue fácil. “Nos impresionó mucho lo que había hecho en el pasado y con él, personalmente”, dice Brad Burnham, miembro de la junta de Duolingo y socio de Union Square Ventures, el primer inversor de la compañía. “Realmente no intentamos modelar el negocio”.

Para crear los cursos iniciales, Hacker y Von Ahn leen una pila de libros sobre instrucción de idiomas, incluido el español para Dummies, y construyeron cursos básicos para que las personas de habla inglesa aprendieran español y alemán. Buscaron en Google las 3.000 palabras más utilizadas en cada idioma, las tradujeron al inglés y las utilizaron para componer oraciones simples. Luego escribieron un algoritmo que escupiría lecciones que incluían indicaciones para traducir oraciones, escuchar, escribir y hablar.

“No queríamos que las lecciones fueran hechas a mano”, dice Von Ahn. El software podría programarse para responder a los usuarios, dirigiéndolos de vuelta a lecciones más fáciles si cometían errores. Al principio, agregaron cosas divertidas como puntos y a Duo, el búho profesor. 

Duolingo se lanzó en 2012, y la aplicación comenzó a funcionar. Pero solo dos clientes, CNN y Buzzfeed, se registraron para servicios de traducción. “Era como una máquina de Rube Goldberg”, dice Von Ahn, porque las traducciones requerían demasiados pasos para llegar al producto final.

En 2014 abandonó el negocio de la traducción, y durante los siguientes tres años la compañía no tuvo ingresos. Pero después de recaudar 38 mdd en capital de riesgo, tenía más que suficiente efectivo para mantenerse al día. Contrató a lingüistas e investigadores de adquisición de un segundo idioma que agregaron instrucciones adicionales, como consejos gramaticales y tablas de conjugación.

Von Ahn dice que rechazó a los inversores mientras lanzaba a los que creía que serían los mejores socios. Ashton Kutcher, Tim Ferriss y los bateadores pesados: Kleiner Perkins y CapitalG (anteriormente Google Capital), son todos partidarios de Duolingo. En 2017 introdujo los anuncios de Google y Facebook, seguidos de las suscripciones sin publicidad. Duolingo terminó el año con ingresos de 13 mdd.

Mientras tanto, la popularidad de Duolingo estaba creciendo y estaba agregando nuevos idiomas a su catálogo rápidamente. Basándose en su experiencia en el crowdsourcing, Von Ahn desarrolló un sistema para examinar a hablantes nativos voluntarios que contribuyeron con palabras y oraciones de vocabulario para construir nuevos cursos.

La evolución de la mascota de Duolingo, Duo, el búho. Cortesía: DUOLINGO

En 2016, Duolingo comenzó a trabajar en otro potencial generador de ingresos, el Test de inglés Duolingo (DET), para competir con el TOEFL (Examen de inglés como idioma extranjero), una prueba de dominio de inglés (líder en el mercado) para estudiantes extranjeros que solicitan admisión en universidades estadounidenses. El TOEFL, propiedad del Servicio de Pruebas Educativas sin fines de lucro, cuesta 215 dólares y requiere que los estudiantes pasen tres horas en un sitio de pruebas supervisado.

Von Ahn tuvo su propia experiencia desgarradora presentando el TOEFL en 1995. Todos los asientos en la ciudad de Guatemala estaban llenos, por lo que tuvo que viajar a San Salvador. “El Salvador era una zona de guerra”, dice. “Gasté 1,200 dólares para tomar el examen. Fue una locura”.

La prueba de inglés Duolingo (DET) cuesta 49 dólares, dura 45 minutos o menos y puede tomarse de forma remota siempre que la computadora de un estudiante tenga un altavoz y una cámara para evitar las trampas. Más de 180 escuelas, incluidas Yale, Columbia y Duke, ya lo aceptan como sustituto del TOEFL.

Pero el DET puede estar causando un grave perjuicio a los estudiantes extranjeros, dice Elvis Wagner, un profesor de la Universidad de Temple cuya área de especialización, es la evaluación de un segundo idioma. En 2015, fue coautor de un artículo en Language Assessment Quarterly que dice: “DET parece lamentablemente inadecuado como medida de la competencia académica en inglés de un examinador o para fines de admisión universitaria de alto nivel”. Dice que lamentó llegar a esa conclusión, porque la prueba aumenta la accesibilidad a los estudiantes. “Pero prácticamente no hay comprensión involucrada y no hay producción de lenguaje”, dice.

La prueba ha mejorado desde entonces, dice Von Ahn. Ahora incluye preguntas abiertas que los estudiantes deben responder por escrito y un nuevo mensaje de oratoria que requiere comprensión. Pero una sección parece haberse inspirado en los rompecabezas que resuelven los participantes de la Rueda de la Fortuna, al completar las letras que faltan en un pasaje escrito. En otra sección, los estudiantes deben distinguir las palabras falsas en inglés como “groose” de las palabras reales como “skate“. Ninguno de los ejercicios parece requerir un nivel de inglés tipo universitario.

Los contadores de Von Ahn que obtienen puntajes en el DET están “altamente correlacionados” con los puntajes del TOEFL y “eso es todo lo que importa”. Su personal comparó los resultados de 2,300 estudiantes que tomaron ambas pruebas y descubrió que aquellos que obtuvieron buenos resultados en el DET probablemente obtuvieron resultados altos en el TOEFL.

Pero el director ejecutivo de TOEFL, Srikant Gopal, dice que la correlación no tiene sentido porque el DET solo tiene “ejercicios rudimentarios que se parecen poco a cómo se usa realmente el inglés en los entornos académicos”. Sin embargo, Von Ahn espera que la prueba represente el 20% de los ingresos para 2021 .

Más allá de la prueba de inglés, dice que recién está comenzando a cumplir la promesa de Duolingo. A continuación: agregar lecciones más desafiantes a los cursos de idiomas. “Queremos que llegues a un nivel en el que puedas obtener un trabajo, incluso uno bien remunerado, usando un idioma que aprendas en Duolingo”, dice.

Pero Diane Larsen-Freeman, una lingüista de la Universidad de Michigan, considerada una de las principales expertas del país en la adquisición de un segundo idioma, dice que la mayoría de los estudiantes no pueden llegar muy lejos sin conversar con otros humanos. “La conexión interpersonal realmente es clave para cualquier tipo de aprendizaje de idiomas”, dice ella.

Von Ahn no discute. Hace dos años, Duolingo creó un sitio web en el que los usuarios pueden organizar eventos en cafés y restaurantes, para que los alumnos puedan practicar con otras personas. Pero con 28 millones de usuarios repartidos en 180 países, la lista actual rebasa 2,000 eventos por mes, con una asistencia promedio de 10, afecta a una fracción minúscula de estudiantes.

Von Ahn no se inmutó, señalando el efecto de la bola de nieve de la popularidad de la aplicación hasta la fecha: “Vamos a continuar con los idiomas hasta que la mayoría de las personas en el mundo que intenten aprender un idioma estén utilizando uno de nuestros productos”.

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