Por Raciel Sosa*

Una comunicación orientada a resultados nos habla de una comunicación efectiva y asertiva con un equipo de trabajo; poner en común algo que nos genere un beneficio mutuo.

La comunicación tiene tres vértices: la sumisión, la agresión y el asertividad. Ser sumiso es dejar que alguien pase por encima de tus derechos, la agresión es pasar por encima de los derechos de otros; y ser asertivo es decir las cosas de tal manera que ni pasan por encima de tus derechos, ni tú pasas por encima de los derechos de los demás. Una comunicación efectiva es una comunicación equilibrada porque me cuida a mí y cuida al otro.

Actualmente, existen estadísticas contundentes acerca de cómo evalúan la comunicación los empleados por parte de sus jefes. En México, por ejemplo, Great place to work, una empresa que certifica a los mejores lugares para trabajar en el mundo, al preguntar a colaboradores de diferentes empresas si sienten que sus jefes comunican claramente sus expectativas, el 60% de las personas contestan que no; lo cual denota una importante deficiencia en esa materia.

PUBLICIDAD

Lo que espera un equipo de trabajo por parte de su jefe

Hoy en día, los integrantes de un equipo de trabajo esperan tener cercanía con sus jefes y la vía para que así sea es, precisamente, la comunicación. Esperan tener un jefe presente, un jefe que se preocupe y se ocupe, que entienda lo que está pasando, que los apoye desde el punto de vista de desarrollo de competencias, que los reconozca … Pero para que todo esto pase, hay comunicación de por medio, por lo que la comunicación es la herramienta que se necesita para transmitir expectativas, qué es lo que se tiene que lograr, para poder delegar adecuadamente, para realizar planes de desarrollo, para retroalimentar, para reconocer diferentes labores …

Las fases para dar un resultado positivo en la organización pasan por establecer claramente el objetivo, el facultamiento, el proceso de desarrollo, la retroalimentación y el reconocimiento, entre otros aspectos.

Lo que un líder debe hacer para establecer una comunicación efectiva orientada a resultados

  • Elegir perfectamente las batallas, ya que el primer problema que nos encontramos es que hay líderes que sí hablan, pero no eligen adecuadamente dónde sí “merecería la pena estar”; por lo que tienen que “filtrar” de forma apropiada sus batallas.
  • Tener los motivos correctos para la comunicación. Los motivos son las intenciones. El líder debe comunicarse siempre con la intención correcta; es decir, si la intención es castigar, culpar, obviamente los empleados así lo perciben; pero si la intención es hacerlo para hacer crecer a sus empleados, apoyarlos, buscar la verdad, todo el proceso se modifica y es lo que logra, finalmente, los resultados deseados.
  • Aprender a plantear primero los hechos y luego las emociones; Es decir, las personas tendemos a mezclar lo que pensamos y sentimos con lo que realmente es. Frente a ello, un líder asertivo sabe partir de los hechos para, justamente, plantear esa comunicación efectiva.

Asimismo, la retroalimentación constante a los equipos de trabajo es algo que hay que cuidar especialmente porque es lo que te permite mejorar, crecer, desarrollarte, estar rebasando constantemente tus propios límites y superar las expectativas. Y, precisamente, la retroalimentación está basada en una comunicación efectiva y, cuando no la hay, se produce estancamiento.

*Director General de Leadex Solutions

 

Contacto:

Twitter: @Raciel Sosa

Facebook: Raciel Sosa MX

Página web: leadex.com.mx

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Rompiendo paradigmas: concepción del decreto
Por

El decreto concebido por las filosofías de la nueva era, es la construcción de un imperativo categórico que asegura a ni...